miércoles, 28 de noviembre de 2012

La mordida catalana

Imagen del diario La Razón, donde en cuatro párrafos y una manzana con sendos mordiscos se ejemplifica a la perfección la 'honradez' de la clase política catalana. 

Es sintomático que los dos partidos que han gobernado siempre en Cataluña, y nada menos que desde hace 32 largos años, se encuentren en la actualidad inmersos en sendos procesos judiciales por corrupción generalizada. En efecto, no parece algo insólito en ninguno de los dos casos, es decir, no da la sensación de que afecte tan solo a un par de políticos aislados (lo que sería normal en esta nuestra España de pringue y pandereta), ya que se habla de comisiones percibidas desde hace varios años (quizá lustros) por Convergencia (Caso Palau) y el PSC (Operación Mercurio), comisiones que han ido destinadas tanto a la financiación de esos partidos políticos como al enriquecimiento de unos cuantos de sus capitostes. Unió tuvo su pringue igualmente y a saber cómo estará ahora. Asimismo, recordemos que la Operación Pretoria o Filesa-Malesa supusieron con anterioridad la entrada en prisión de miembros de ambos partidos. Es decir, se trata claramente de corrupción continuada.


Daniel Osàcar, tesorero de Convergencia, durante su comparecencia en la comisión del Caso Palau, acompañado por tres diputados de la citada formación: Oriol Pujol, Jordi Turull y Francesc Homs. Conviene recordar que el juez del caso impuso a CDC una fianza de 3,3 millones de euros por el cobro de comisiones ilegales, lo que a la postre supuso el embargo de  la sede del partido.
Todo ello es sintomático, repito, de la podredumbre que afecta a las formaciones políticas dominantes en Cataluña: CiU y PSC, cuyas respectivas redes clientelares se hallan confusas respecto a unos partidos que en principio creían alejados de la radicalidad (en contraposición a ERC y los comunistas de ICV) y que en teoría a lo más que aspiraban era al reparto del poder: CiU al frente del gobierno de la Generalidad y de los pueblecillos de la Cataluña profunda, el PSC al frente de los ayuntamientos más poblados. Y así, bien avenidos y cada cual controlando su parcela, desde la Transición para acá. Bien, pues ya se va viendo que la falta de radicalidad no afecta a CiU, como lo demuestra el hecho de mantener la deriva separatista, ni tampoco impide que a los socialistas se les descubra el pringue.

Operación Mercurio. Mozos de Escuadra de paisano e inspectores de Hacienda hacen su entrada en el Ayuntamiento de Sabadell, donde incautaron unas cuantas cajas con documentos comprometedores.
Lo extraño es que ahora, después de dos años investigando al Partido Socialista Catalán (lo de catalán en negrita) y justo a los dos días de las elecciones va la policía autonómica, esa misma que el consejero Puig vino a decir que era de su propiedad, y practica una redada de no te menees entre unos socialistas que acababan de decirle a Mas que no contara con ellos como cómplices del delirio soberanista. ¿Semejante coincidencia significa que los del PSC están libres de culpa? En absoluto, puesto que al menos un buen 'puñao' de ellos chapotean en el lodazal de la corrupción mafiosa a la siciliana, "cualidades" que les emparejan a esa otra mafia corrupta, la convergente, que por el momento permanece impune y a la espera de una instrucción judicial que curiosamente se eterniza, y nadie (o todos) se explica el porqué. Y no solo eso, sino que Mas y los Pujol, además de Puig, alardean de las demandas presentadas contra el medio que simplemente recordó unas irregularidades ya conocidas. ¿A que suena a vendetta?

Vendetta o no, lo evidente es que ambas formaciones políticas, CiU y PSC, no parece que estén recibiendo el mismo tratamiento judicial, puesto que los registros de los Mozos de Escuadra se han prodigado entre los implicados socialistas, que es como debe ser, mientras que la Policía Nacional (Unidad de Delitos Fiscales) le pidió al juez del caso Palau que ordenara la práctica de una serie de registros entre los sospechosos convergentes y recibió como respuesta un exabrupto judicial: ¡Dedicaros a lo vuestro! Vamos, que la justicia tampoco es igual para todos en Cataluña. Y así va esa región, de mal en peor respecto a una clase política a la que no le interesa para nada el bienestar de sus ciudadanos, sino lisa y llanamente el mantenimiento del poder, para lo que CiU tampoco excluye la puesta en práctica de ese delirio separatista que le supondría apoderarse literalmente de Cataluña y convertirla definitivamente en su propiedad. ¿Tendrán la sensación los convergentes de que ahora solo viven de alquiler?

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