lunes, 20 de julio de 2015

Me he pasado la noche pintando pero valió la pena

Por un pedrusco así no vale la pena utilizar la fuerza, ya que nunca puede saberse cómo acabarán los enfrentamientos, pero hay infinidad de métodos para que los llanitos consideren el poco futuro que les queda como base de piratas en el Mediterráneo occidental. 
Desde que el gobierno zapaterino (no confundir en ningún caso con un gobierno serio), protestó en julio de 2004 la llegada de un submarino nuclear británico al puerto de Gibraltar, para cuyo atraque es preciso que la nave surque aguas territoriales españolas, han sido varias las ocasiones en que el "puto barco" de Su Graciosa ha atracado (nunca mejor dicho) en el puerto del peñón. La última vez ha sido esta misma semana, según informa el ECD.
Eso sí, cuando en el año 2000 el Tireless llegó averiado a la colonia, donde necesitó un año entero para ser reparado, entonces el socialista Chaves organizó una buena trifulca, seguida de una manifestación de 60.000 personas en la zona y aseguró que con un gobierno del PSOE no habría sucedido nada semejante. No obstante, en julio de 2004, todo quedó en esto que entonces destacó el diario El Mundo: "El ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, ha expresado su disgusto por la llegada del submarino nuclear 'Tireless' a Gibraltar, aunque ha asegurado que, "por el momento", el Gobierno no adoptará represalias. Sin embargo, evaluará qué efectos pueden tener en las relaciones bilaterales los actos "no amistosos" del Reino Unido contra el Ejecutivo del PSOE". ¿Alguien sabe cuál es el resultado de las evaluaciones al cabo de más de siete años?
En el puerto de Gibraltar, dicho sea de paso, se da el mayor porcentaje de piratería y contrabando de todo el Mediterráneo, comparable únicamente a las costas somalí­es. Y eso si uno se refiere solamente al líquido elemento, porque si se alude a la roca, es decir, a tierra firme, entonces cabe calificar lo que allí se practica como de un conjunto de actividades claramente delictivas y al por mayor. O sea, un "paraíso" fiscal al margen de cualquier ley enclavado en la única colonia en Europa y abastecido por España, ¡pásmense!, de agua potable, productos perecederos de consumo diario, líneas telefónicas (a razón de unas 1.000 por cada habitante), salida terrestre al resto de la bahía de Algeciras (donde los gibraltareños poseen numerosas mansiones a pie de playa) e incluso de toneladas y toneladas de áridos (cientos de camiones llenos de tierra y pedruscos) destinados a la ampliación de Gibraltar a costa de las aguas territoriales españolas y de un grave perjuicio a la pesca artesanal de bajura.
Los gibraltareños llevan envalentonados un porrón de años (al menos desde que Felipe González les abrió la verja a cambio de nada), pero se echaron claramente al monte, y siguen en lo más alto, en cuanto comprobaron que el pusilánime Zapatero prefirió mirar para otro lado en cada provocación. Parece que nadie se haya dado cuenta de que con paños calientes lo único que se hace es favorecer a una de las partes, la que carece de escrúpulos, la llanita, gente que se vio inmersa en una crisis económica tremenda, lo que le costó un dineral al Reino Unido, durante todo el tiempo en que la frontera permaneció cerrada y la plaza desabastecida desde el lado español. A poco que repasemos la historia se deducirá que la firmeza siempre ha logrado mejores resultados frente a los abusadores, los codiciosos y los insolentes.
En espera de que alguna vez ocupe el poder un Gobierno de España que sea consecuente y firme con nuestros intereses, y que ponga las cosas en su sitio, cabe añadir que esta situación gibraltareña, claramente ventajosa para sus habitantes y todo lo contrario para sus vecinos españoles, solo es posible tomársela a cachondeo. De ahí que en lugar de encabezar este artículo con la típica foto del submarino de Su Graciosa, me haya dado por colocar una imagen que me llegó el otro día y que recibí bajo el título de "Me he pasado la noche pintando pero valió la pena". Quizá alguno se pregunte a qué viene ahora el tema de Gibraltar: Muy sencillo, supone un caso paradigmático de los muchos posibles acerca de la incompetente política exterior del socialismo. Sí, también en eso han sido unos negados cargados de desidia y sectarismo que conviene recordar ante las próximas elecciones.
Artículo revisado, insertado el 30 de septiembre de 2011 en Batiburrillo de Red Liberal 
PD: En el tema de Gibraltar, Mariano Rajoy ha estado mucho más cerca de Zapatero que de José María Aznar, quien con su firmeza e iniciativa estuvo a punto de alcanzar con los británicos un acuerdo de soberanía compartida. Mientras que el ministro Margallo, aparte de una frase furtiva y al paso a un europarlamentario británico (o algo así): "¡Gibraltar español!", a lo máximo que ha llegado es a dejar en papel mojado esos espantosos acuerdos tripartitos aprobados por Moratinos, según los cuales había tres partes en conflicto: Reino Unido, Gibraltar y España. Moratinos: ¡Hay que ser torpe y 'dejao'! No obstante, siempre preferiré una actitud como la de Rajoy antes que la del 'Coletas', que a todo el mundo le da la razón respecto al derecho a decidir: ¿También a los gibraltareños, prenda?

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