jueves, 13 de agosto de 2015

No leer, peligro de contaminación ideológica hostil

El título anterior es el que a juicio de algunos de mis lectores más “entusiastas” debería figurar como advertencia en este blog dedicado a la política, repito, a la política. Para las especies nacional-separatistas y para quienes se hallan inmersos en alguna secta totalitaria, valga la redundancia, leer estas pantallas de Batiburrillo acorta la vida, perjudica gravemente la salud y crea impotencia.

Batiburrillo 2012 es el blog heredero de Batiburrillo de Red Liberal y por lo tanto estamos en la misma línea. Ver a pie de página el ideario.

Los izquierdistas radicales atacan a menudo a los “blogers” de Red Liberal con una especie de interrogante-insulto: ¿Y tú eres liberal? Incluso hay algunos que en su paroxismo ideológico llegan a exclamarnos: ¡Parece mentira que tú afirmes que eres liberal! Como si liberal sólo pudiese ser el que se muestre de acuerdo con las imposiciones de los nacionalistas y las intrigas y corruptelas del socialismo, cuando no de sus conspiraciones o crímenes de Estado, con las bodas entre parejas del mismo sexo y la adopción de niños a cargo de esas parejas, con al aborto a capricho, con la subvención de producciones artísticas de dudosa calidad, etc.


Un buen liberal, según la mentalidad totalitaria de algunos de mis lectores, debe condenar con energía a Israel, supongo que por aspirar a existir; debe sentir odio hacia los EEUU, no se sabe por qué pero siempre serán tan culpables como el PP; debe compadecer a gentuza como Arafat, que al latrocinio le suma el flirteo permanente con el terror; debe dorarle la píldora al tirano Mohamed VI, acostumbrado a solucionar los problemas de desempleo a base de fuerabordas, y debe llevarle el velo a la pareja de consortes (Schröder-Chirac) que rigen esos dos estados tramposos que ahora son Francia y Alemania.

En lo económico, un buen liberal al modo progre o separatista, será siempre el que acepte a gusto el déficit fiscal, ¡qué paguen mis nietos!; el que prefiera cuantas más empresas estatales mejor, me mola eso de los días libres por asuntos propios y los talonarios abultados de bajas médicas; el que vea con buenos ojos el subsidio al jornalero a partir de equis peonadas, que además es una forma como otra de costear el trabajo sumergido en una segunda actividad no declarada; la subvención del Estado a los sindicatos garrapatas que no son capaces ni de cobrarles la cuota a sus afiliados, si es que no engañan al trabajador con promociones inmobiliarias fraudulentas; o tantos y tantos millones de euros que se van en las televisiones públicas, las radios... y un “puñao” de etcéteras más.

Para más inri, esos progres o cismátcos que presumen de ser hombres justos, te exigen a ti, como liberal, que aceptes la oficialidad de los idiomas catalán y vasco, y algún otro, en todo el territorio español. Porque aquí debe ser como en Suiza, que todo quisque habla un idioma y conoce un segundo. Y esa misma exigencia, trasladada a la comunidad de donde es originario el progre o separatista, ya no vale para ser aplicada, porque esas tierras tienen idioma propio y puede haber alguien que cada quinquenio le joda que un oficial de juzgado o un policía no le hable en su idioma.

Pero como un servidor no está dispuesto a consentir tanta arbitrariedad, tanta falsedad, tanto sectarismo y tanta inmoralidad de los progres o cismáticos, me temo que al final no tendré más remedio que acostumbrarme a ser insultado por sus correspondientes escamots y a que sea puesta en duda mi condición de liberal. Por tanto que quede claro que a mi modo, es decir, como un liberal, seguiré ejerciendo la crítica de cualquier actitud que me parezca repugnante, por abundantes que sean los ladridos que luego me lleguen.

Artículo revisado, insertado inicialmente el 27 de julio de 2004 en Batiburrillo de Red Liberal

PD: Por si acaso, tú más. Y yo en tu tía la tuerta.

Actualización: Precisamente hoy, 13/08/2015, uno de los creadores de Red Liberal (tal vez el más destacado) escribe sobre un tema muy relacionado. 

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