martes, 8 de septiembre de 2015

Albert Rivera 've a Sánchez por la senda de Zapatero en Cataluña' (386)

Abert Rivera, hoy 7 de septiembre de 2015, en el Club Siglo XXI, desde donde con palabras muy educadas se ha referido a Pedro Sánchez como lo que es: un perfecto pardillo capaz de pactar con el mismísimo diablo con tal de llegar a la Moncloa, a cuyo fin no dudará en conceder a los separatistas cuanto le pidan. 

La opinión del jefe de los Ciudadanos tiene mucho peso. Si se considera que Rivera conoce como nadie lo que sucede en el submundo nacionalista catalán, su opinión es casi una prueba de que Pedro Sánchez —también conocido como 'Pardillo'-Sánchez o el que habló de 'eliminar el Ministerio de Defensa'-Sánchez— no pasa de ser un clon de ZP, con su misma majadería, tal vez incrementada, y una falta total de perspicacia respecto al nacionalismo, pero sin esa sonrisa bobalicona que el talantudo exhibía como una máscara fijada con tornillos.


Pardillo Sánchez, alias Perico el Largo


Debe decirse que la expresión más habitual de Sánchez es la que antecede al mordisco, muy especialmente cuando debe hacer algún tipo de referencia al PP. Un mordisco que a veces puede ser bastante colérico incluso entre los suyos, o si no que le pregunten al socialista madrileño Antonio Miguel Carmona y a otros socialistas arrojados igualmente al muladar. Carmona se mostró inicialmente contento de ser el portavoz de los socialistas en el ayuntamiento de Madrid  (una vez que dejó de ser alcalde al comprobar la única encuesta real, las elecciones), hasta que advirtió un dolor profundo a la altura de la yugular y al tocarse descubrió incrustado un cacho de colmillo de Perico el Largo, con un mensaje grabado en el colmillo que decía así respecto a su cargo de portavoz: ¡Expropiese!, al más puro estilo chavista. Así que Carmona quedó degradado y renegando lo suyo pasó a ser un concejalillo del montón.


Ahora, en una venganza más o menos pusilánime, Carmona trata de impugnar los resultados de la Ejecutiva madrileña del PSOE, creído de que así puede perturbar a Sánchez, pero si de verdad de verdad de la buena quiere darle una patada en respuesta a la que él recibió, lo más directo —y encima sin papeleo— es prometerle a Esperanza Aguirre el voto que le falta para una moción de censura a esa cosa rara que se llama Carmena y que se dedica a todo menos a gobernar el ayuntamiento de Madrid, nada menos.

Podría ser una moción de esas que duran tres días y donde Carmona pueda explicar con pelos y señales que el seguirá siendo socialista toda su vida —como ha afirmado toda su vida—, pero que se ha visto obligado a reaccionar así porque el tal Sánchez es un víbora y por lo tanto nada fiable para los españoles en el caso de alcanzar la Moncloa, ya que existe una posibilidad, pequeña pero cierta, de que Perico el Largo llegue al Gobierno de España acompañado de cuanta banda de encanallados tenemos hoy en el panorama político. En cuyo momento, a la llegada de Perico a la Moncloa, España dejará de ser España y se convertirá en ese resto.

Sobre todo si Sánchez pone en práctica sus deseos declarados sobre la singularidad catalana. Toda una frase a la que Abert Rivera ha apostillado que  "Los catalanes con sentido común no queremos ser mejor que nadie, o diferentes, sino vivir mejor. Me preocupa que Sánchez cometa los mismos errores que Zapatero. Empezó prometiendo un Estatuto con privilegios para Cataluña y acabó pactando dos tripartitos con ERC". Y Rivera concluyó así su respuesta a Sánchez: "Le advierto, y tengo experiencia en esto, que no va a contentar a los separatistas con ninguna propuesta que no sea la secesión".

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