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domingo, 9 de junio de 2019

La ley del antojo


Estos días o escribes sobre pactos electorales, donde todo es pura especulación y pérdida de tiempo acerca del quién pactará con quién, o puedes recurrir a criticar los caprichos de Ciudadanos, ese partido que se considera arcangélico y al que nada le basta para cuestionar el gobierno allá donde sea. Está claro que C’s no puede sustituir a muchos de esos gobiernos, ya que no le dan los números por más que lo intente, de ahí que apueste por una labor absurda de desgaste sobre otras formaciones con posibles, a las que les aplica con intensidad la ley del antojo.

lunes, 14 de enero de 2019

Sobre la tirria marrullera a Vox de Arcadi Espada


Arcadi Espada me parece un periodista tirando a bueno, sin que vaya mucho más allá. Además, cuenta a su favor el hecho de que sea un exiliado –este sí– del régimen opresivo catalán, razón por la que algunos sentimos cierta tendencia a mostrarle simpatía. Ahora bien, a este hombre suele acometerle alguna pájara de vez en cuando, de ahí lo de “tirria marrullera”, y en tales momentos, puesto que conoce bien el supremacismo catalán al ser una de sus víctimas, cree que todo el monte es orégano nacionalista y por lo tanto no es capaz de advertir que lo de Vox es patriotismo y la acusación de Ciudadanos es simple malevolencia ordenada  por Rivera y al servicio de Francia, sobre la que ya hablaremos.

jueves, 27 de diciembre de 2018

2018, un año para olvidar…



O para tenerlo muy presente a fin de no cometer los mismos errores.

En la política de este año que concluye, dos personajes angustiosamente mejorables, Rajoy y Sánchez, más un alevoso pelafustán que dice llamarse Torra, cuando no es más que un torracollons –o si se quiere, un pertinaz toca huevos, que suena más piadoso–, han determinado que el sentimiento hacia la idea de España haya pasado a la clandestinidad en amplias áreas de nuestra geografía. Una España multicentenaria como Estado, y milenaria como noción de tierra natal, sobre la que ninguno de los tres sujetos aludidos tendrá suficientes narices como para apropiarse o ceder ni un palmo de terreno. Simplemente, lo impediremos “como sea”.

viernes, 22 de diciembre de 2017

Debemos aprender de las elecciones catalanas


Las elecciones catalanas han ofrecido unos resultados como para echarse las manos a la cabeza. Si hubiese que definir dichos resultados mediante un tanteador deportivo, podría ser más o menos el siguiente: Separatistas golpistas, 5 sobre 10 ⟺ Gente normal, 4,5 sobre 10 ⟺ Esa cosa rara, 0,5 sobre 10. En pocas palabras, los del delirio, aun cuando tienen 170.000 votos menos, han ganado por los pelos en número de diputados, que es algo que viene sucediendo desde siempre y de ahí que a los nacionalistas nunca le haya interesado cambiar la ley electoral a "Un hombre, un voto". De donde se deduce que una vez más estos aprovechados han preferido partir con ventaja en la Cataluña profunda, es decir, allá donde el adoctrinamiento de casi 40 años ha calado hasta los huesos.