martes, 1 de enero de 2013

¡Bienvenidos, chavalines!


Gerard, Eythem, David, Carlota y Leire son algunos de los primeros niños nacidos en España en 2013. El dato no pasa de ser anecdótico, pero no por ello me privaré del gustazo de darles a ellos y, por extensión, a todos los bebés recién nacidos, último eslabón de la maravillosa cadena de la humanidad, mi enhorabuena por haber llegado a este mundo y a este país. ¡Bienvenidos, chavalines!


Las circunstancias en las cuales estos bebes han visto la luz no son, manifiestamente, las mejores. Sumidos en una crisis –no sólo económica– de proporciones colosales, el siempre apasionante reto de la vida se presenta para ellos plagado de dificultades adicionales. Quiera Dios que entre todos logremos hacer las cosas de la mejor manera para ofrecer a estos cachorritos indefensos las mejores oportunidades en la larguísima carrera de alegrías y penas que estos días inician. Será después su turno para, en base a su mérito y esfuerzo personal aderezados con la porción de suerte siempre necesaria, sembrar las semillas cuyo provechoso fruto sea recogido por las generaciones venideras para que este planeta –a ratos cabrón, a ratos sublime, siempre fascinante– siga girando sin chirriar más de lo necesario. 

Y con respecto a nosotros, sus mayores, ojalá la diosa fortuna nos sonría brindándonos la mayor de las dichas: que cuando nos vayamos –lo más tarde posible, que aunque la vida en ocasiones sea puñetera prisa por entregarla de momento no hay– sea alguno de estos cachorros quien, con manos amorosas y una lagrimita en la mejilla, nos cierre por última vez los ojos y nos recuerde –no sólo el uno de noviembre– con la seguridad de que si no lo hicimos mejor no fue por no haberlo intentado. Sé perfectamente, como no sé ninguna otra cosa, que no podríamos disfrutar de mejor recompensa. Lo dicho, chavalines: bienvenidos todos y esperemos no defraudaros.

Artículo revisado, publicado inicialmente el 03-1-2012.

2 comentarios:

  1. La mayor suerte y el mejor futuro para estos "Enanos", pero no solo a largo plazo, sino también a corto, las cosas estan muy jodidas asi que suerte para ellos y para sus padres, que por desgracia la necesitarán.

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  2. Pues ante el pésimo panorama económico --que no da muestras de mejorar-- y sus negros nubarrones de futuro, en combinación con la desastrosa deriva político-social de la España taifeña actual --lo siento, soy pesimista al respecto--, no he podido evitar el recuerdo de aquellos dos versos del gran Antonio Machado:

    Españolito que vienes
    al mundo te guarde Dios.

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