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| Los denominados padres de la Constitución española de 1978, reunidos al celebrarse el vigésimo aniversario. De izquierda a derecha: Manuel Fraga (+), Miquel Roca, Gabriel Cisneros (+), Jordi Solé (+), José Pedro Pérez-Llorca, Miguel Herrero y Gregorio Pecez-Barba (+). |
Tengo el gusto
de presentar a los lectores de Batiburrillo mi trabajo más elaborado hasta el
momento. Se trata de un breve estudio comparado sobre la cuestión constitucional
española. En dicho trabajo, algo más que un artículo, se arranca con una ligera
referencia a la Constitución norteamericana (por sus frutos los conoceréis) y
se anotan datos de los 10 modelos de Constitución con los que ha contado
nuestra Patria, incidiendo especialmente en la forma como se definía a la
Nación.
Luego se aborda
algo más a fondo la propuesta de República Federal de 1871, modelo tan
reivindicado por nacionalistas no confesos como Maragall y otros socialistas
catalanes, donde se subrayan determinados artículos que demuestran la
charlatanería de quienes proponen el federalismo, puesto que, de aplicarse hoy
en día ese modelo, supondría la devolución al Gobierno central de numerosas
competencias, comenzando por la sanidad.
El trabajo concluye
mostrando varios artículos, a mi juicio inconstitucionales, del proyecto de
Estatuto para Cataluña. Eso sí, sólo son los artículos referidos a las primeras
20 páginas de las 145 que presenta el larguísimo documento elaborado por el
“Parlament”, toda una constitución catalana que no me ha parecido necesario ni
conveniente reflejar más a fondo en este trabajo.
El estudio es en
verdad ambicioso y extenso para una blog (14 páginas), lo siento. Incluso dudo de que
muchos lectores habituales sean capaces de llegar hasta el final del mismo: donde
se insertan tres párrafos que corresponden al apartado de conclusiones.
Recomiendo, no obstante, para quienes no cuenten con demasiado tiempo o su
interés sea limitado, que vayan parándose en las frases subrayadas y poco más.
El estudio podía haberse dividido en varias entregas, incluso me beneficiaba
tal división porque me permitía desentenderme durante dos o tres días del
suplicio del folio en blanco, sin embargo he decidido publicarlo íntegro para
no volver inconexo el trabajo y porque aspiro, modestia aparte, a que se
conserve como un trabajo referencial para más de un “post” de Red Liberal o de
cualquier otro blog.
Vayamos al
asunto: