miércoles, 2 de diciembre de 2015

El nacional-separatismo catalán declara su odio a la lengua española (510)

El nacional-separatismo, en lugar de convertir al catalán en un idioma de prestigio y cultura que la ciudadanía valore al máximo, ha preferido convertirlo en una lengua de opresión que pretende imponer a la fuerza y a costa de inculcar el odio hacia el castellano, que no olvidemos es la lengua materna de más de la mitad de la población de Cataluña. Tales actuaciones determinan un grado de torpeza extremo que tarde o temprano pasarán factura a los sembradores de odio.

La nueva Ley de Educación de Cataluña, injusta y liberticida como todo lo que se viene aprobando en esa región, avanza un paso más hacia la desvertebración de España, que es exactamente lo que se habían propuesto las formaciones separatistas CiU y ERC (junto al acomplejado PSC del traidor Montilla) al aprobar una norma que perjudica a todo el mundo y que si se cumple convertirá en paletos a las dos o tres próximas generaciones de catalanes, al menos hasta que recobren la cordura y echen a estos políticos tan fanatizados de ahora o sean capaces de desenvolverse por el mundo en inglés o francés.

Entre otras cuestiones, en la crónica del diario ABC se destaca: "ICV, que ha quedado al margen del acuerdo de la ley, fraguado entre PSC, CiU y ERC, arremetió contra sus socios de tripartito y les acusó de haber pactado con CiU una ley «de alta carga ideológica» alejada del debate social". De otra parte, Rafael López, diputado del PPC, afirmó que el texto se ha pactado en la Consejería de Educación y no en el Parlament y se ha cerrado con prisas porque «necesitaban instrumentos para construir nacionalmente Cataluña desde la escuela». O sea, ¡puro y duro adoctrinamiento! "C's, por su parte, denunció que la LEC «es una ley infectada de racismo cultural» que nace para blindar la inmersión lingüística".


Es innegable que a la clase política catalana no le importa en absoluto pagar el peaje de ser rechazados en el resto de España. Todo lo contrario, incluso están dispuestos a vivir aislados idiomáticamente durante varias décadas con tal de eliminar el español de un territorio donde más del 50 % de la población aún tiene esa lengua como materna. Es más, bajar ese porcentaje de castellanohablantes puede llevarles varias décadas. Naturalmente, cuando el español haya disminuido lo suficiente, el siguiente paso será la separación política, porque si lo intentan antes de tiempo se estrellarán. Sea como sea, la separación es un tema nada preocupante si se tiene en cuenta que hoy en día Cataluña ya está unida a España igual que una garrapata.

De todo esto, en el año 2009, solamente hay un culpable: Zapatero, que con su desidia y deslealtad hacia la Nación española ha propiciado lo que está sucediendo, primero dando vía libre al nuevo estatuto y ahora mirando para otro lado. Ahora bien, que sepan los nacionalistas catalanes que Zapatero no será eterno. Y que tarde o temprano las aguas de la libertad deberán volver a su cauce en Cataluña. Si acaso, que se vayan pensando cuál es el precio que quieren pagar (toda injusticia conlleva una pena), dentro de los cuales podría figurar que algún día, con una Constitución reformada y un Gobierno decente, en Cataluña haya libertad absoluta para elegir el idioma de la enseñanza, en cuyo caso ese idioma catalán que ahora se impone, con frecuencia en contra de la ley, podría llegar a verse muy arrinconado por la fuerza de un idioma español escogido libremente.

En cualquier caso, que los votantes socialistas de Montilla vayan tomando nota de lo que ese fulano hace con sus votos. Lo mismo que los votantes de Zapatero, al que ahora se le ha comprobado una nueva razón para no volver a votarle: la deslealtad a España. ¡Ah!, y que conste que para arreglar esta nueva imposición en Cataluña no confío nada en el Tribunal Constitucional, un organismo politizado hasta la saciedad. De donde se deduce que en su momento deberá ser otra institución la que restablezca el orden constitucional en la región catalana. Ya veremos cual.

Artículo revisado, insertado el 8 de mayo de 2009 en Batiburrillo de Red Liberal

PD (2-12-2015): Seis años y medio después de aprobada la nefasta ley, con docenas de arbitrariedades y abusos que han sobrepasando a la propia norma, y unas cuantas sentencias en contra de varios tribunales superiores, perfectamente incumplidas por el gobierno de Cataluña, han motivado que todo derivase hacia el golpe de Estado separatista que actualmente mantienen en curso y sobre el que se dice que esta misma semana debe pronunciarse el Tribunal Constitucional, porque esa es la cuestión clave por lo que respecta al Ejecutivo de la Nación: ZP no quiso hacer nada en su día y Rajoy, tan dejado como el anterior pero por distinta causa, se ha limitado a pasar del tema durante cuatro años y a intervenir a última hora aunque vergonzosamente a través del TC. ¡Penoso lo de ZP, penoso lo de Rajoy! ¡Horrorosamente penoso lo de los nacional-separatistas catalanes! La Historia los pondrá a todos donde se merecen.

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