miércoles, 25 de noviembre de 2015

Que conste que Aznar y otros alertaron a Obama (502)

No parece que Barak Obama haya prestado demasiados oídos a los mensajes de advertencia de varios expresidentes iberoamericanos sobre el auge de los populismos en Sudamérica. Al presidente USA se le avisó al iniciar su primer mandato y entonces los populismos apenas despuntaban. Ahora, casi ocho años más tarde, ha quedado claro que Obama no solamente no ha hecho nada para evitar las dictaduras en Sudamérica, que han alcanzado ya su cenit, sino que como buen progre admirado por la izquierda en España ha preferido darle un certificado de buena conducta a los hermanos Castro.

Decía Hemingway: “La sabiduría de los ancianos es un error. No se vuelven más sabios, sino más prudentes”. O lo que es lo mismo, el hombre cauto usa el hoy para prevenir el mañana. Y es que la imprudencia, ya se sabe, en no pocas ocasiones suele preceder a la calamidad, muy especialmente si el gobernante tiende a suponer y poner en práctica lo que afirmaba Jaime Balmes: “El pueblo comprende antes el lenguaje de las pasiones que el de la razón”.

Tal es la causa de que los populismos o socialismos apelen incesantemente a la práctica de determinadas pasiones, lo que no es algo distinto a tratar de imbuir una situación eufórica, de arrebato emocional, que mantenga ensimismado a ese mismo pueblo y como absorto ante la consigna reiterada. Una consigna que desde luego equivaldría al “todo vale” si hubiese que describirla en lenguaje contemporáneo. Siempre que ese “todo” convenga para conservar la clientela de los populistas-socialistas y de paso desacreditar la sensatez  de la derecha.


Pues bien, una de las inclinaciones respaldadas por la prudencia, especialmente cuando ésta va acompañada de afecto hacia otros semejantes, consiste en tratar de alertar a los amigos sobre los males que conocemos o intuimos. Y es exactamente así como ha obrado José María Aznar, junto a cuatro ex mandatarios hispanoamericanos, al advertir al presidente electo Barak Obama sobre el peligro que supone el “resurgimiento de regímenes autoritarios” en Sudamérica. Ya que la inexperiencia del nuevo gobernante podría llevarle a minimizar lo que es un grave peligro para la democracia y la continuidad de las instituciones civiles en Latinoamérica.

La advertencia a Obama le ha sido transmitida mediante una carta conjunta publicada en el diario The Wall Street Journal, de la que en España se ha hecho eco La Razón. De este último medio, entresaco dos de los párrafos publicados: Aznar y los ex presidentes de México, Colombia, Uruguay y El Salvador, Vicente Fox, Andrés Pastrana, Julio María Sanguinetti y Francisco Flores, respectivamente, afirman que «los enemigos de la libertad que comparten puntos de vista antioccidentales están formando nuevas alianzas» y que los derechos y libertades están siendo «progresivamente menguados dentro de los países latinoamericanos», en los que se extiende una «ola de populismo».

Por ello, coinciden en que «los latinoamericanos deben continuar trabajando con sus socios y amigos norteamericanos para asegurar la protección de la democracia y otras instituciones civiles». En el artículo, los ex presidentes señalan que «siempre» han creído que unas «relaciones estrechas entre las naciones democráticas» no es sólo algo bueno en el plano bilateral, sino también globalmente. «La amistad, el respeto, la cooperación y el comercio entre democracias estimula la prosperidad, fomenta la estabilidad y refuerza la libertad», añaden. Según destacan los firmantes, que se declaran amigos de Estados Unidos, la futura Administración Obama «se enfrentará a difíciles retos y amenazas», por lo que «sus decisiones jugarán un papel decisivo en la promoción de la democracia y la prosperidad en todo el mundo».


En el concierto de las naciones puede darse igualmente la máxima del moralista: “Un amigo fiel es bastante para un hombre, lo difícil es encontrar un amigo fiel”. Aseguraría que el consejo ofrecido a Obama por los ex mandatarios hispanos se corresponde con el de un amigo fiel hacia la gran nación norteamericana. Veamos si Obama, en el transcurrir de su mandato, es capaz de atender a la razón o prefiere decantarse por la pasión. 

Artículo revisado, insertado el 14 de diciembre de 2008 en Batiburrillo de Red Liberal 

4 comentarios:

  1. Anónimo21:56


    Obama es un enfermo mental que vive en su mundo imaginario. En estos momentos, según dicen, no le pasan información de la mitad de las cosas.

    Pero el hombre ya apuntaba maneras cuando lo eligieron, maneras que aumentaron cuando todos los gobernantes lo adularon hasta la nausea y él, como buen sicópata, se los creyó.

    Fíjate el asunto del avión ruso, afortunadamente Rusia ha tragado, por ahora, si no, nos mete en una buena. Va a ser un año muy largo hasta que se vaya a su casa.

    Pacococo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues sí, yo siempre he creído que era una especie de ZP a la americana.

      Eliminar
    2. Anónimo20:59

      Los republicanos le dicen nuestro Zapatero.

      Lo cual sería motivo de orgullo para nosotros pero dadas las circunstancias es un oprobio.

      Eliminar
    3. Por supuesto que es un oprobio, como todo lo que huela a ZP.

      Eliminar

Comentarios moderados.