martes, 22 de septiembre de 2015

El socialismo de siempre: La patria de nadie (415)

La izquierda, cuando alcanza el poder, algo que casi nunca logra por las buenas y sí a través de la agitación y la propaganda fraudulenta de sus medios adictos —es preciso recordarlo en vísperas del 11-M—, lo primero que hace es disponer sin ningún rubor de cuantos fondos públicos se hallan a su alcance. Incluso si a los socialistas no les llega el contenido de unas arcas repletas, como las que les dejó el PP, pues no importa, se acogen de inmediato al déficit público o a la subida de impuestos. Todo ello es normal, se sabe que la izquierda vive del cuento y de la clientela. Y a los parroquianos hay que contentarlos mediante el “vótame y te subvenciono”.


Y es que hay que ver cómo cunde el dinero público, o sea, el dinero de nadie, según dijo la mentecata Carmen Calvo para referirse a los fondos que maneja el Gobierno. No es que represente nada del otro mundo, pero qué necesidad había de pagarles el viaje y la estancia a un grupo de señoras y periodistas que decidieron ir a Kenia y Mozambique a no se sabe qué. Bueno, mejor dicho, a no se sabe qué además de a repartir 60 millones de dólares del dinero de nadie. Entre comidas, saraos, bailoteos y alquiler de oriundos, tanto. Más tanto otro de habitaciones de hotel y suites para las jefas, total tanto. Más los gastos pagados a 60 africanas para que acudiesen a la juerga, tanto. Más regalos, más copichuelas, más... Total de totales, tanto, y a cargar en las respectivas visas platino del Ministerio. Por cierto, ¿a qué carta jugaba la pánfila de Ana Pastor acompañando a tanta frivolona? ¿No le dijo nadie a la representante popular que no está bien mezclarse con la gente del hampa? Y que se sepa, en ese grupo había un mínimo de tres facinerosas. ¡Ah, el dinero de nadie, qué alegre corre!

Sin embargo, en el caso del gobierno de ZP, las mayores subvenciones no parecen destinadas a contentar al votante del PSOE, al que en ningún caso le asignan menos privilegios que en otras ocasiones. No, Zapatero no se contenta con cambiar votos simples por favores subvencionables, su apuesta es mucho más alta y va dirigida al alquiler de escaños en el Congreso —¿No es así, ERC?—. Y el pago de cada escaño se efectúa no ya en dinero público, sino directamente en fragmentos de España —¿No es así, CiU?—. Es tremendo que uno tenga que asistir al nacimiento de una nación, la catalana, y nada pueda hacer para evitar la ruptura de España en dos naciones. Dos, de momento. Y el tipo de la sonrisa que ha propiciado lo más alevoso para la patria española —que evidentemente no es la suya—, pues ahí sigue, tan feliz y sin reparar en gastos. Se ve que España tampoco es de nadie, como el dinero público que con tanta alegría se patearon las tipas en África.

Artículo revisado, insertado el 9 de marzo de 2006 en Batiburrillo de Red Liberal

PD: Y ahora dice el mendrugo de Pedro Sánchez, cada día más mendrugo y anti PP en sus discursos, que "Siempre que gobierna la derecha, siempre que gobierna el PP, crece el independentismo". Pues mira que respuesta te doy, Perico: O eres un farsante que no te interesa para nada la verdad, y prefieres ignorar aposta que el independentismo en Cataluña es en gran medida obra de Zapatero, o de verdad eres un indocumentado que desconoces que tu antecesor fue un malasombra y un traidor que vendió España por un plato de lentejas. En cualquiera de los dos casos que pase el siguiente socialista porque tú no vales dos reales.

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